martes, 2 de abril de 2013

"Sobre el cielo y la tierra" Jorge BERGOGLIO y Abraham SKORKA




Libro: "Sobre el cielo y la tierra" Jorge BERGOGLIO y Abraham SKORKA (Buenos Aires 2011).

El Papa Francisco, siendo todavía Arzobispo de Buenos Aires, y el Rabino Abraham Skorka, conversan sobre 29 temas. Me parece un modelo de diálogo interreligioso, porque cada uno, desde su propia identidad y tradición religiosa, desarrollan un diálogo sapiencial tanto sobre los temas más profundos que siempre han interesado al hombre, como Dios, el Diablo, la muerte, el ateísmo... como sobre asuntos de rabiosa actualidad, como el fundamentalismo, la mujer, la globalización, el comunismo-capitalismo, o de tipo coyuntural que afectan a la sociedad argentina, pero que también implican una enseñanza para todo hombre.

Estos dos notables personajes, buscan la verdad de las cosas, sin esquivar temas dolorosos que han perturbado la relación entre cristianos y judíos a lo largo de la historia. Otros temas son abordados sin pretender dar una fácil solución sobre aspectos que no dejan de tener un fuerte contenido de misterio.

Creo que es un verdadero modelo de diálogo interreligioso, en primer lugar porque cada uno es buen conocedor de su propia tradición religiosa que vive y ama, de la que no pretende convencer al otro. Además, ambos buscan lo mucho que los une, como seres humanos y sinceros buscadores de la verdad y del bien para el hombre. Sin duda, hay que añadir que es mucho lo que tienen en común las tradiciones judía y cristiana.

Las conclusiones a las que llegan son una fuerte luz para aclarar muchos problemas que nos afectan a todos hoy y ahora.



JORGE MARIO BERGOGLIO - ABRAHAM SKORKA

Jorge Mario Bergoglio nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. En 1969 recibió la ordenación sacerdotal y en 1992 la ordenación episcopal. Fue nombrado Arzobispo de Buenos Aires en 1998 y Cardenal del título de San Roberto Bellarmino en 2001. El 13 de marzo de 2013 se convirtió en el primer Papa latinoamericano adoptando el nombre de Francisco. Abraham Skorka nació en Buenos Aires el 5 de julio de 1950. Doctor en Ciencias Químicas (UBA, 1979), Rabino (Seminario Rabínico Latinoamericano, 1973) Profesor de Biblia y Literatura Rabínica en el Seminario Rabínico local y en el Jewish Theological Seminary of America, Profesor Honorario de Derecho Hebreo (USAL). Creador de las cátedras de Derecho Hebreo en la USAL y en la UBA. Es autor de publicaciones de su especialidad científica (Biofísica) y de múltiples artículos en el campo de la investigación bíblica y talmúdica, así como de otros tantos acerca de temas de actualidad en diferentes medios. Coautor y compilador de Introducción al Derecho Hebreo (2001), y autor de Miles de años por semana (1997) y ¿Hacia un mañana sin fe? (2006), entre otros. Es rector del Seminario Rabínico y rabino de la Comunidad #Benei Tikva#. En 2012 la Pontificia Universidad Católica Argentina le otorgó el Doctorado Honoris Causa convirtiéndose así en el primer rabino en recibir tal condecoración (tomado de http://www.megustaleer.com.ar/autor/47266/bergoglio-skorka).

Pobreza de espíritu, desprendimiento. Card. Bergoglio.

jueves, 7 de marzo de 2013

Benedicto XVI: "Tiempo de compromiso en el mundo para los cristianos"

Reproducimos la reflexión sobre la Navidad de Benedicto XVI que The Financial Times (20 diciembre 2012) ha publicado. El texto del artículo ha sido traducido al español por la Radio Vaticana. diocesismalaga.es - 22/12/2012.

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, fue la respuesta que Jesús dio cuando se le preguntó lo que pensaba sobre el pago de impuestos. Los que lo interrogaban, obviamente, querían tenderle una trampa. Querían obligarlo a tomar posición ante el encendido debate político sobre el dominio romano en tierra de Israel. Sin embargo había en juego mucho más: si Jesús era realmente el Mesías esperado, entonces seguramente se habría opuesto a los dominadores romanos. Por lo tanto la pregunta, estaba calculada para desenmascararlo, o como una amenaza para el régimen, o como un impostor.


La respuesta de Jesús conduce hábilmente la cuestión hasta un nivel superior, advirtiendo sobre el peligro de la politización de la religión y la deificación del poder temporal, pero también ante la incansable búsqueda de la riqueza. Quienes lo escuchaban tenían que comprender que el Mesías no era César, y que César no era Dios. El reino que Jesús venía a instaurar era de una dimensión absolutamente superior. Como respondió a Poncio Pilatos: “mi reino no es de este mundo”.

Las narraciones de Navidad del Nuevo Testamento tienen el objeto de expresar un mensaje similar. Jesús nació durante un “censo del mundo entero”, querido por César Augusto, el emperador famoso por haber llevado la Pax Romana a todas las tierras sometidas al dominio romano. Sin embargo este niño, nacido en un oscuro y lejano rincón del imperio, estaba por ofrecer al mundo una paz mucho más grande, verdaderamente universal en sus objetivos y trascendente sobre cada límite de espacio y de tiempo. Jesús se nos presenta como heredero del rey David, pero la liberación que él trajo a su propia gente no significaba ahuyentar los ejércitos enemigos sino vencer para siempre el pecado y la muerte.


El nacimiento de Cristo nos desafía a repensar nuestras prioridades, nuestros valores, nuestro mismo modo de vivir. Y mientras la Navidad es sin duda un tiempo de gran alegría, es también una ocasión de profunda reflexión, más aun, es un examen de consciencia. Al final de un año que ha significado privaciones económicas para muchos ¿qué cosa podemos aprender de la humildad, de la pobreza, de la sencillez de la escena del pesebre?
La Navidad puede ser el tiempo en el que aprendemos a leer el Evangelio, a conocer a Jesús no solamente como el Niño del pesebre, sino como aquel en el cual reconocemos a Dios hecho Hombre. Es en el Evangelio donde los cristianos encuentran inspiración para toda su vida cotidiana y para su participación en los asuntos del mundo - sea que esto suceda en el Parlamento o en la Bolsa-. Los cristianos no deben escapar del mundo; por lo contrario, deben comprometerse en él. Pero su participación en la política y en la economía deben trascender cada forma de ideología.   Los cristianos combaten la pobreza porque reconocen la dignidad suprema de cada ser humano, creado a imagen de Dios y destinado a la vida eterna. Los cristianos trabajan por una repartición equitativa de los recursos de la tierra porque están convencidos de que, en su calidad de administradores de la creación de Dios, tenemos el deber de hacernos responsables de los más pobres y de los más vulnerables. Los cristianos se oponen a la avidez y a la explotación, convencidos de que la generosidad, y un amor que se olvida de sí mismo, enseñados y vividos por Jesús de Nazaret, son el camino que conduce a la plenitud de la vida. La fe cristiana en el destino trascendente de cada ser humano implica la urgencia de la tarea de promover la paz y la justicia para todos.Debido a que tales fines son compartidos por muchos, es posible una gran y fructífera colaboración entre los cristianos y los demás. Sin embargo los cristianos, dan a César solamente aquello que es de César pero no aquello que pertenece a Dios. Algunas veces a lo largo de la historia los cristianos no han podido condescender a las solicitudes hechas por César. Desde el culto del emperador de la antigua Roma hasta los regímenes totalitarios del siglo apenas transcurrido, César ha tratado de ocupar el puesto de Dios. Cuando los cristianos rechazan de inclinarse ante los falsos dioses propuestos en nuestros tiempos no es porque tienen una visión anticuada del mundo. Por el contrario, eso sucede porque están libres de ataduras ideológicas y son animados por una visión tan noble del destino humano, que no pueden aceptar compromisos con nada que lo pueda insidiar.
En Italia, muchas escenas de nacimientos están adornadas con ruinas de los antiguos edificios romanos como fondo. Esto demuestra que el nacimiento del niño Jesús marca el fin del antiguo orden, el mundo pagano, en el que las reivindicaciones de César parecían imposibles de desafiar. Ahora hay un nuevo rey que no confía en la fuerza de las armas, sino en la potencia del amor. Él lleva la esperanza a todos aquellos que, como Él mismo, viven al margen de la sociedad. Lleva esperanza a cuantos son vulnerables en las fluctuantes fortunas de un mundo precario. Desde el pesebre, Cristo nos llama para vivir como ciudadanos de su reino celestial, un reino que cada persona de buena voluntad puede ayudar a construir aquí sobre la tierra.

martes, 5 de marzo de 2013

Libros para la oración y para la formación doctrinal religiosa en la fe cristiana





“La fe explicada” THRESE
“El valor divino de lo humano”
URTEAGA
“Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica”

“Las Confesiones” SAN AGUSTÍN
"Para ser cristiano"
LORDA
"Hablar con Dios"
FERNÁNDEZ-CARVAJAL
Sagrada Biblia. Nuevo Testamento
"Camino" SAN JOSEMARÍA
"Vida de Jesús"
FERNÁNDEZ-CARVAJAL
"Libro de la vida" SANTA TERESA DE JESÚS
"La Pasión del Señor" LUIS DE LA PALMA
"La vida interior" J.
TISSOT
"Es Cristo que pasa" SAN
JOSEMARÍA
Sagrada Biblia. Antiguo Testamento: Pentateuco
"Escritos de catequesis" SANTO TOMÁS DE AQUINO
"La agonía de Cristo" SANTO TOMÁS MORO
"
Decenario al Espíritu Santo" FRANCISCA JAVIERA DEL VALLE
"La confesión frecuente"
BAUR
Sagrada Biblia. Antiguo Testamento: Libros Históricos
"Amigos de Dios" SAN JOSEMARÍA
"La intimidad con Dios"
BAUR
"Moral. El arte de vivir" 
LORDA
"Llamadas del mensaje de
Fátima" SOR LUCIA (Planeta)
Sagrada Biblia. Antiguo Testamento: Libros Poéticos y Sapienciales
"Memorias de Lucia, la vidente de Fátima"
"Un mar sin orillas. El trabajo del
Opus Dei en Centroamérica" A. RODRÍGUEZ PEDREZUELA
"El sacrificio del altar" F.
SUAREZ
"La Virgen de
Fátima" BARTH
Sagrada Biblia. Antiguo Testamento: Libros Proféticos
"La Cena del Cordero" HAHN

CURSO DE TEOLOGÍA
"Iniciación a la teología" J. MORALES
"Historia de la Iglesia" J. ORLANDIS

domingo, 13 de enero de 2013

13 de enero. Santos Gumesindo y Servodeo, mártires





Gumesindo llegó a Córdoba siendo niño , a donde se trasladó con sus padres desde Toledo. Muy pronto recibió educación en la basílica de los Tres Santos, donde descansaban los cuerpos de los mártires Fausto, Genaro y Marcial. Allí recibió el sacramento del Orden en el grado de diácono, y más adelante fue ordenado presbítero y se le confió una iglesia de la campiña cordobesa.
Desde allí bajó a Córdoba junto con el monje Servodeo. Se presentaron ambos ante los jueces, y perecieron por confesar la fe cristiana, como habían hecho ya un buen grupo de fieles, en el tercer año de una fuerte persecución llevada a cabo por Abderramán II. Fueron ejecutados el 13 de enero de 852. Sus cuerpos fueron robados a escondidas por los fieles, que los enterraron y veneraron durante muchos años en la basílica del santo mártir Cristóbal, que está al otro lado del río, en la parte sur de Córdoba.




Cfr. SAN EULOGIO DE CÓRDOBA, Memorial de los santos, 9, 2.

Cultura árabe-cristiana