Cultura árabe-cristiana

martes 6 de enero de 2009

13 de enero. Santos Gumesindo y Servodeo, mártires





Gumesindo llegó a Córdoba siendo niño , a donde se trasladó con sus padres desde Toledo. Muy pronto recibió educación en la basílica de los Tres Santos, donde descansaban los cuerpos de los mártires Fausto, Genaro y Marcial. Allí recibió el sacramento del Orden en el grado de diácono, y más adelante fue ordenado presbítero y se le confió un iglesia de la campiña cordobesa.
Desde allí bajó a Córdoba junto con el monje Servodeo. Se presentaron ambos ante los jueces, y perecieron por confesar la fe cristiana, como habían hecho ya un buen grupo de fieles, en el tercer año de una fuerte persecución llevada a cabo por Abderramán II. Fueron ejecutados el 13 de enero de 852. Sus cuerpos fueron robados a escondidas por los fieles que los enterraron y veneraron durante muchos años en la basílica del santo mártir Cristóbal, que está al otro lado del río, en la parte sur de Córdoba.




Cfr. SAN EULOGIO DE CÓRDOBA, Memorial de los santos, 9, 2.

martes 14 de octubre de 2008

¿CRISIS?

Publicado por: Andalucía Liberal

Los tiempos de crisis son tiempos de mejora. ¿Una paradoja? Pues es el mejor resumen de cuanto venimos diciendo los que hemos sido convocados por los medios, durante estas últimas semanas, para hacer una valoración de la situación. Nuestros puntos de vista y unas posibles soluciones, desde el lugar que cada uno ocupa en el campo social, yo en Bancos de Alimentos.
Toda crisis es un punto de ruptura. Estamos en una recesión económica; un declive de nuestro sistema y modelos de funcionamiento en materia económica, particularmente del financiero que hace crisis. Podríamos interesarnos por sus aspectos técnicos o políticos, pero aquí quisiera hoy destacar sus aspectos humanos, sus consecuencias sociales, y a qué nos lleva todo esto.

Afortunadamente, no estamos sobre una “patera” en medio de una tormenta, sino en una crisis del sistema occidental, con los agravantes añadidos de cada país, que se resuelve buscando otro sistema; aún mejor, sometiendo al sistema de libre mercado que ya conocemos a cambios profundos. Mientras, nuestra verdadera preocupación, debería ser la ayuda a las personas y a las familias más vulnerables, a los que no pueden esperar a esos nuevos tiempos de bonanza.

Para ello y antes que nada, será bueno escuchar a las personas que han reflexionado y se han dado a los demás. Así, San Josemaría comprendió que las soluciones a una crisis sólo pueden venir del compromiso personal y nos dejó escrito: «Estas crisis mundiales, son crisis de santos». Personas que por ser fieles a su responsabilidad son tocadas por la Gracia, capaces de anteponer el bien del otro y el común, al propio. Seres guiados por las reglas de un amor incluyente que crece y se afianza a partir de los más próximos, en una oportuna y necesaria convivencia. Con otro lenguaje, nuestro sin par Cervantes, por boca de D. Quijote, decía a los cabreros: «Dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de “tuyo y mío”…».

La pobreza interpela a la sociedad y a cada persona en particular. Actualmente hay recursos suficientes para dar de comer al doble de la población mundial… y porque, además, podemos seguir investigando. Por tanto, el mejor mensaje que podemos transmitir, en estos momentos, es de tranquilidad y confianza. Sin miedo a esta situación porque, entre todos, podemos.
Javier Peña Vázquez * Málaga

lunes 13 de octubre de 2008


EL GENIO DE SAN PABLO
Todos tenemos claro que las cosas salen cuando se tiene fe en el Señor.

Lo nuestro es vivir de fe. Estar pegados a Dios. Contar con Él para todo. Cuidarle. Ser piadosos.

Cuando vivimos así las cosas salen. Con nuestra fe el Señor hace milagros.

A veces, la gente se queja de que Dios no le hace caso. Hay una pregunta típica que a veces nos hacen a los curas: –¿Por qué Dios no me hace caso cuando le pido cosas? ¿Es que no me oye o qué?

Estas preguntas chocan frontalmente con lo que Jesús dijo en el Evangelio: «Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe, quien busca, halla, y al que llama, se le abre» (Lc 11, 5-13).

El Señor es tajante. Son palabras claras como el agua. Dios nunca deja de atender una petición.

Esto lo han tenido muy claro los santos.

Cuando San Josemaría tenía que hacer el Opus Dei, decía él mismo que lo único que tenía era 26 años, gracia de Dios y buen humor.

Contaba absolutamente con Dios para sacar adelante su Obra. Su tendencia a la oración era algo que tenía incorporado a su vida.

Cuando era apenas un adolescente y vio que Dios le pedía algo al descubrir unas huellas de unos pies descalzos en la nieve, aquello le movió a rezar más.
Poco a poco se fue acostumbrando a vivir de fe, a pegarse cada vez más al Señor. De hecho se hizo sacerdote para estar más disponible.

A los diez días de entrar en el seminario se nombró a Josemaría celador de la Asociación del Apostolado de la Oración para el curso 1920 1921.

Tal vez por descubrir en él, desde el primer momento, una sólida vida de piedad. «Era el único de los seminaristas que yo conocía que bajara a la iglesia en las horas libres», dice un compañero (El Fundador del Opus Dei, Vázquez de Prada, Tomo I).

Y por las noches, cuando las luces se apagaban, San Josemaría iba a estar con Jesús Sacramentado. Algo que hacía con frecuencia.

Todos los santos han sacado adelante los grandes proyectos de Dios por su fe.

El problema de que no salgan las cosas que pedimos al Señor, puede ser porque no se pide bien, o porque lo que se pide no es bueno, o, también porque Dios ve más conveniente hacernos esperar.

Si no alcanzamos las metas que nos proponemos en la vida interior o en el apostolado, no es por las circunstancias o las dificultades exteriores.

Hay una parte de la carta que San Pablo escribe a los Gálatas, en la que parece como si el Apóstol estuviera enfadado.

Les llama nada menos que insensatos y estúpidos... que no está mal.

La iglesia de Galacia había nacido después de mucho esfuerzo. Estaba compuesta de pagano-cristianos.

Además de ser una iglesia joven, estaban sufriendo un inicio de persecución. No solo no se crecían sino que se estaba aguando.

Los judíos les estaban haciendo la vida imposible a los cristianos. Para eso tenían una táctica muy estudiada y efectiva.

Por su buen hacer en los negocios y su dinero, tenían muy buenas relaciones con las clases influyentes.

Muchas mujeres ricas, judías, estaban casadas con funcionarios griegos y romanos.

Además, contaban con amigas entre las mujeres de los gobernadores y la alta burocracia romana.

De esta manera, la sinagoga tenía el favor de la policía de la ciudad, y les era fácil ponerles en guardia contra un culto extranjero e ilícito que se estaba introduciendo: el cristianismo.

Una religión peligrosa porque predicaba un nuevo rey del Oriente, llamado Cristo, que había sido condenado como rebelde de la soberanía romana y, después, crucificado.

El cristianismo se presentaba como una religión que favorecía la alta traición.

Pues, los judíos, si no lograban con esto echar a los cristianos, los cogían ellos mismos y los azotaban en el piso de abajo de la sinagoga.

A San Pablo, en Listra, una de las tres ciudades que componían la iglesia de Galacia, lo sacaron fuera, lo apedrearon y lo dieron por muerto (Hch 14, 8-26).

La presión de esta joven iglesia hizo que sus fieles se fueran separando poco a poco de la verdadera doctrina.

Empezaron a creer en otras cosas. Se volvieron supersticiosos. Se dejaron llevar por el ambiente pagano propio de esa zona.
(Cfr. San Pablo, Josef Holzner, pp. 115-140).

San Pablo se da cuenta de esto y les escribe diciendo: Hijos míos, de nuevo padezco dolores de parto por vosotros, hasta que Cristo obtenga forma en vosotros (Gal 4, 19).

Con este marco, impresiona leer lo que les escribe San Pablo para que vuelvan al buen camino.

«¡Insensatos gálatas! ¿Quién os ha embrujado?»

Pero ¿qué os pasa? ¿Qué estáis haciendo?

«¡Y pensar que ante vuestros ojos presentaron la figura de Jesucristo en la cruz!»

Si no supierais que el Señor se encarnó y murió por vosotros, vale... Pero es que lo sabías.

Y ahora parece como que se enciende más.

«Contestadme a una sola pregunta: ¿Recibisteis el Espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe?»

¿Os hicisteis cristianos para seguir una serie de cosas que había que hacer o por estar cerca de Dios?

«¿Tan estúpidos sois?
¡Empezasteis por el espíritu para terminar con la materia! (...)».

Os habéis liao la manta a la cabeza. Empezasteis bien, pero os habéis dejado llevar, y ahora solo respondéis a lo material, a lo que se ve, a lo inmediato.

«Vamos a ver: Cuando Dios os concede el Espíritu y obra prodigios entre vosotros, ¿por qué lo hace?»

Esa es la pregunta con la que empezábamos la meditación.

«¿Porque observáis la ley, o porque respondéis a la fe?» (Gálatas 3, 1-5).

¿Por qué hacéis mil cosas? ¿Porque os lo dicen sin más o porque tenéis fe?

Me hizo gracia la reacción de una madre de familia después de escuchar esta lectura en Misa, que comentaba: Vaya genio que tenía hoy San Pablo, ¿quién lo diría?

La Virgen es maestra de fe. Todo el día rezando, todo el día con Jesús, por eso su vida dio mucho fruto.

martes 9 de septiembre de 2008

Oración al Apóstol San Pablo por el Año Paulino





¡Oh glorioso San Pablo!,
Apóstol lleno de celo,
Mártir por amor a Cristo,
intercede para que obtengamos una fe profunda,
una esperanza firme,
un amor ardiente al Señor
para que podamos decir contigo:
“No soy yo el que vive, sino es Cristo quien vive
en mí”.
Ayúdanos a convertirnos en apóstoles
que sirvan a la Iglesia con una conciencia pura,
testigos de su verdad y de su belleza
en medio a la oscuridad de nuestro tiempo.
Alabamos junto contigo a Dios nuestro Padre,
«A Él la gloria, en la Iglesia y en Cristo
por los siglos de los siglos».
Amén.

jueves 22 de mayo de 2008

Presentación del libro escándalo del año.




Va a tener lugar en el Club Zayas (c / Príncipe de Vergara, 40, Madrid ) la presentación de este libro que desvela, por primera vez, los más 60 millones de euros de beneficios anuales directos (sin contar los indirectos) que produce el aborto en España y los miles de millones de dolares que mueve a nivel mundial con la colaboración de la ONU, el ACNUR, UNICEF y la industria farmaceútica. Por fin se entenderá una razón más de por qué se fomenta tanto el aborto.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO: "El Imperio de la Muerte" Quién se está forrando con el negocio del aborto
Más infomación en: http://www.sekotia.com/libros/libro-imperiomuerte.htm

Este libro desvela los entresijos del negocio del aborto.

Intervendrá:


David del Fresno, autor del libro.

Pablo Pérez-Tomé, presidente de la Editorial Sekotia

Día: jueves, 22 de mayo


Hora: 20,15 h.


Habrá venta y firma de libros